DE CADA DIEZ PERSONAS QUE SE FORMAN EN ESTO, SIETE ENCUENTRAN TRABAJO

DE CADA DIEZ PERSONAS QUE SE FORMAN EN ESTO, SIETE ENCUENTRAN TRABAJO

No lo verá en ninguna de las listas clásicas de ‘las X profesiones con más índice de colocación’. No son ingenieros de software, expertos en nanotecnología, diseñadores de drones o programadores de videojuegos.

Son pastores, nada más y nada menos que pastores. Y es que durante años al sector dedicado a los lácteos se le olvidó una pata fundamental para que todo funcionase: tenía que haber alguien a pie de campo, que conociese el manejo del ganado, con el fin de optimizar las producciones. Así, la profesión de pastor fue quedando en el olvido, con unos trabajadores cada vez más envejecidos y sin perspectivas de relevo.

Cuando el problema se hizo evidente, las empresas y cooperativas tuvieron que modificar sus parámetros y para tratar de solucionarlo se pusieron en marcha las Escuelas de Pastores, de creación relativamente reciente. Estas Escuelas tienen dos ventajas para quien busque trabajo: normalmente, para acceder solo se necesita el título de ESO y, sobre todo, el índice de colocación ronda el 70%, mucho más alto que muchas carreras universitarias.

La última iniciativa de este tipo ha surgido en Extremadura, fruto, como el resto, de la necesidad. Ha nacido en Casar de Cáceres, cuna del queso de DOP Torta del Casar, por iniciativa de Coprado y el grupo de acción local Tajo-Salor-Almonte. El problema es básico y sencillo: la DOP pudiera estar entrando en uno de esos supuestos de ‘morir de éxito’: con la producción actual no pueden cubrir la demanda de Torta del Casar en el mercado, y en un sistema de competencia, si no puedes cubrir esa demanda el consumidor se irá decantando por ‘sucedáneos’, aunque estos no puedan compararse con la excelencia casareña.

¿Por qué no se puede cubrir la demanda? Porque no hay suficiente producción de leche, y no hay producción porque no hay suficiente ganado, y no hay ganado, ¿adivina por qué?, en efecto, porque no hay pastores.

Ahora, la primera promoción de la Escuela de Pastores está a punto de arrancar. Será a finales de abril cuanto empiece el curso, con 410 horas lectivas y un ‘numerus clausus’ de doce alumnos. Quienes concluyan con aprovechamiento las enseñanzas se habrán convertido en pastores, pero pastores del siglo XXI, con certificado de profesionalidad y conocimientos no solo de los animales, sino de atención sanitaria, gestión de explotaciones y legislación relacionada con el manejo de animales.