Paula y Raquel: mil kilómetros a la semana para estar en la élite del baloncesto

Paula y Raquel: mil kilómetros a la semana para estar en la élite del baloncesto

Paula González y Raquel Santos alcanzaron hace unos días todo un hito al disputar con su equipo, el Club de Baloncesto Femenino San José, de Villanueva de la Serena, la final de la Liga Junior Oro de Extremadura.

Las dos jóvenes jugadoras fuentecanteñas militan en el equipo villanovense, en el que González cumple su segunda temporada, mientras que para Santos es la primera ocasión de integrarse en uno de los mejores conjuntos de la región. Ambas se formaron en el CB Fuente de Cantos, y de ahí han saltado a la élite regional.

En la primera fase de esta competición, la liguilla, el CBF San José terminó colíder con el poderosísimo Plasencia. De este modo, pasaron directamente a la final a cuatro. Les tocaba cruzarse con el CB Al Qazeres y el conjunto en el que militan las fuentecanteñas no dio opción, imponiéndose en los dos partidos por marcadores aplastantes: 75-31 y 94-23.

Pasaron así a la final en la que debían verse las caras con el Plasencia. Aquí no hubo manera, ya que las placentinas se mostraron muy superiores. Los resultados de los dos partidos lo dicen todo: 75-47 y 81-49. Cierto es que en la primera fase de ambos choques el equipo en el que juegan las dos fuentecanteñas plantó cara, y nunca se entregó. Sin embargo, conforme avanzaron los partidos se evidenció que la plantilla del Plasencia es mucho más completa, y cuenta con numerosos relevos para mantener el ritmo pese a las personales o el cansancio, opción que no tiene el conjunto villanovense.

En cualquier caso, Paula González y Raquel Santos se mostraron muy satisfechas por el segundo puesto alcanzado. No en vano se superaron las expectativas marcadas en la pasada temporada, la del debut de González en este equipo, en la que el equipo de Villanueva quedó clasificado en tercer lugar, tras verse superado en la semifinal por el Badajoz Basket por un estrecho margen. Todo un premio al esfuerzo que supone tener que recorrer semanalmente casi mil kilómetros para acudir a los entrenamientos.